Nancy Faría Lugo
Reuters
Una gran calamidad se ha convertido para los ciudadanos
hacerse de dinero en efectivo en las últimas semanas, debido a que tanto
en taquillas bancarias, como en cajeros automáticos no se cuenta con la
suficiente cantidad de billetes para satisfacer la alta demanda de
circulante que genera esta temporada.
Más leña al fuego echó la noticia publicada el jueves pasado en
varios portales, la cual aseguraba que a partir del 1 de diciembre solo
se podría retirar un máximo Bs. 10.000 en efectivo por taquillas
bancarias. Sin embargo, la propia Sudeban ayer aclaró que no ha puesto
límite al monto de retiros en los bancos, y mencionó que por el
contrario amplió la capacidad de retiro por cajeros automáticos.
Lo cierto es que la elevada inflación, causa del exorbitante
aumento de los precios de los bienes y servicios, ha llevado a que una
persona deba contar con una enorme cantidad de billetes, en su caso de
más alta denonimación que son los Bs. 100 para cancelar en lugares
donde no se cuenta con punto de venta o pagos por transferencias.
Especialistas reconocen que se vive una escasez de billetes,
lo cual ratifican los ciudadanos. Como es el caso de José Luengo, quien
contó que fue al banco donde es cliente para retirar 20.000 bolívares,
pero recibió como respuesta que no tenía en ese momento efectivo para
entregarle su solicitud.
Según fuentes del BCV, “el emisor no puede atender el 70% de
los montos solicitados por las entidades financieras. Todas las
entidades públicas y privadas han debido limitar los montos máximos
diarios para el retiro de efectivo, con el objetivo de atender a mayor
cantidad de clientes”, publica La Patilla.
Otro caso es el de María Ferrer, empleada que tuvo que perder
un mediodía de su trabajo porque hizo un recorrido por la ciudad hasta
encontrar un cajero automático que contara con efectivo; además de
aguantar parada la larga cola que tenía antes.
Roberto León Parilli, presidente de Anauco, reconoció a este
rotativo que “tienen denuncias múltiples sobre la obtención de efectivo
en el país; que son lógicas que ocurran porque tenemos un problema muy
grave que está enfocado en la descontectualización del cono monetario”.
“Esto quiere decir que nuestros billetes y monedas tienen una
denominación o un valor que no se ajusta al valor del bolívar a la
realidad que vivimos, por lo tanto es una total distorsión la
movilización del efectivo”, explicó.
Asimismo, “es un problema para todos, desde los bancos,
operaciones en taquilla, cajeros automáticos, es decir, el efectivo no
se puede manejar mientras se tengan billetes de 100 bolívares como
máxima denominación”.
El problema es tan grave, que este jueves personal de
transporte de valores tardó media hora en llenar un cajero automático,
ubicado en una empresa privada; y a pesar que el equipo entró en
operación para retiros a la 1:00 de la tarde; ya antes de las 6:00 pm se
había agotado el efectivo disponible, narró la trabajadora Carolina
Navarro.
El economista, César Aristimuño explicó que efectivamente en
lo que va del segundo semestre de este año (1 de julio al 11 de
noviembre) ha habido un incremento de la liquidez del 49%, mientras que
la circulación de monedas y billetes subió un 23%, lo que demuestra la
alta demanda de este tipo.
A su vez, recordó que se está en la época de mayor nivel de
exigencia de efectivo, incluso, con cierta anticipación, porque se
pagaron utilidades de manera anticipada. Aunque mencionó que el año
pasado sucedió algo similar.
“Lo que hay allí es unos niveles de liquidez muy altos, que
no necesariamente están siendo representadas de manera equivalente al
volumen de billetes que están circulando en la economía. Eso conlleva a
que en algunas zonas más que otras, o bancos, se presenten
coyunturalmente ciertos niveles de escasez de efectivo. Que no
necesariamente significa ninguna alarma, sino que el Banco Central no ha
imprimido el volumen de billetes que permitan satisfacer la demanda de
la gente”.
Insistió que no se deben generar especulaciones; porque se
debe a la temporada, que es altamente exigente en volúmenes de efectivo.
“Hay un valor adicional que no se debe olvidar, que es la
elevada inflación que pesa sobre el país, donde las cantidades de
liquidez que se deben tener son cada vez mayor efectivo”.
El economista Ángel García Banchs también reconoce a través
de su cuenta Twitter que “el efectivo en Venezuela escasea, pero abunda
en Cúcuta. Por supuesto, un tipo de cambio negro burbuja que causará
pérdidas”.
Ante la esperada circulación de nuevos billetes de mayor
denominación el próximo mes de diciembre, León Parilli acotó que ojalá
que sea un hecho la llegada del nuevo cono monetario, porque eso sí
resolvería el problema de fondo, ante la escasez de efectivo